Un hombre borracho se mete en el río con sus amigos




Un hombre borracho se mete en el río con sus amigos. 10 minutos después, se echa a llorar cuando se da cuenta de que le falta lo más importante







¿Sabías que llevar un anillo de boda es una tradición que se remonta a hace 6.000 años? El hecho de que sea un círculo representa el compromiso eterno. ¿Pero, qué pasaría si tu pareja o tú perdierais ese símbolo de vuestro amor?
Pues eso mismo le pasó al norteamericano Matt Dooyema. Fue mientras nadaba con unos amigos en un río de Royalton, Minnesota (Estados Unidos). Había tomado unas copas de más y no tomó muchas precauciones. "Me eché a llorar en cuanto me di cuenta. Mi mujer es mi mejor amiga, lo es todo para mí", cuenta Matt. Por más que lo buscó, sabía que sería prácticamente imposible que lo recuperara.
Por suerte, su mujer no le dio más importancia de la necesaria. Para el segundo aniversario de su boda decidieron hacer algo al respecto: se tatuaron los anillos. "El chiste es que nunca puedes perder ese anillo tatuado", bromea Matt.
Hasta que un día le llegó un mensaje en Facebook de alguien que no conocía. Decía: "Mi familia y yo hemos estado de vacaciones en Royalton y creo que hemos encontrado algo que te pertenece". Y así era: el hijo de la familia, de 8 años, pensó haber encontrado una piedra de oro... "Pero cuando lo tomé vi que era un anillo de compromiso", cuenta el pequeño.
Y aunque sabían que sería muy difícil, el pequeño estaba determinado a devolvérselo a su dueño. Tenían solo tres pistas: la iniciales de Matt, de su mujer y la fecha de su boda grabadas en la parte de dentro del anillo. Con esto, investigaron en el registro civil online donde buscaron a gente de Minnesota que se hubiese casado ese día. ¡Y dieron con Matt.
"Ni en mis sueños más locos me hubiese imaginado que volvería a verlo; que alguien se tomaría tanto tiempo y esfuerzo en encontrarme", confiesa Matt. Ahora ha recuperado su anillo y se lo pone encima del que se tatuó.