Agua de avena para bajar de peso: Una opción natural y colmada de beneficios.


Al momento de tomar la determinación de bajar de peso, soñamos con una bebida que cumpla con tres funciones básicas: adelgazar, nutrir y desintoxicar. ¿Es esto posible? ¡Claro que sí!



La avena viene al rescate de nuestro cuerpo y nos permite elaborar esta bebida que cumple con todas estas funciones indispensables en una dieta para bajar de peso.


La avena da sensación de saciedad durante varias horas lo que nos ahorra la ingesta de comida chatarra entre comidas y al mismo tiempo nutre gracias a su gran cantidad de proteínas y vitaminas. Al mismo tiempo, la avena ayuda a disminuir el colesterol.
Para aprovechar al máximo todas las bondades de la avena y convertirla en un ingrediente funcional a nuestras expectativas para adelgazar, te enseñaremos a preparar el agua de avena de manera correcta y no pierdas ninguna de sus propiedades.

Ingredientes:
- 150 g de avena.
- Miel, cantidad necesaria.
- Canela, a gusto.
- Agua, cantidad necesaria.
En un recipiente colocar la avena y cubrirla por completo con el agua. Revuelve para que la avena desprenda de su cáscaras sustancias que debe descartar. Deja reposar toda una noche hasta que la avena se hidrate bien con el agua.
Por la mañana, debes colar la avena y volver a lavarla. Este es uno de los principales errores cuando se prepara agua de avena ya que muchas personas ingieren el agua en la que la depositamos durante toda la noche.
Una vez que hayas limpiado bien la avena colócala en la licuadora con un poco más de agua, la miel suficiente para endulzar y algo de canela según tu gusto para darle un poco de sabor adicional.
Mezcla bien para que todo quede integrado y bebe esta preparación en ayunas o media hora antes de cada comida para llegar medianamente saciado al almuerzo o la cena. Es una bebida completamente natural que pueden beber tanto adultos como niños y con la que obtendrás excelentes resultados.
Otras ventajas del agua de avena:
- Reduce los triglicéridos.
- Baja el colesterol LDL.
- Depura el sistema intestinal.
- Limpia las arterias.
- Elimina grasas.
- Mejora el sistema cardiovascular.
- Nivela los índices de azúcar en sangre.
- Favorece el tránsito intestinal y evita el estreñimiento.