El lugar exacto del dolor de estómago te revela la causa. ¡Ten cuidado si te duele la parte superior izquierda!


Uno puede experimentar dolores de estómago de diferentes tipos e intensidades: agudos, leves, acompañados de inflamación, en forma de retortijón, etc. 



Muchas de las funciones esenciales del cuerpo se llevan a cabo en esta área, por lo tanto, existen multiples causas que generan el dolor de estómago. Además de contener varios órganos, nuestro abdomen también hospeda numerosas terminaciones nerviosas; la causa de un retortijón en la barriga puede ir desde el miedo o la ansiedad hasta un exceso de comida... o, por supuesto, algo más serio. 


Sin embargo, si puedes localizar el lugar exacto del dolor, ya tienes la mitad del problema resuelto. El área afectada te da una pista muy importante de lo que podría estar pasando. 


1. En la parte izquierda de la cintura
 
Si sientes dolor a la altura del talle, en el lado izquierdo, podría ser un indicador de una infección en los riñones o de la existencia de piedras en los mismos. Si además te duele al orinar y estás estreñido, entonces tienes que ir al médico lo antes posible. Lo más probable es que se trate de una infección renal. 
Si no es así, también podría estar relacionado con la parte lumbar de la columna.
2. En el centro de la cintura
 
Si tienes un dolor leve en el centro de la barriga, alrededor o justo arriba del ombligo, podría ser un signo de apendicitis (especialmente si aumenta al agacharte del lado derecho, tienes náuseas y no puedes evacuar los gases) o de pancreatitis (si se acompaña de vómito). 
3. En la parte derecha de la cintura
 
Si el dolor se ubica en el lado derecho, al nivel de la cintura, también podría tratarse de un problema con los riñones o estar relacionado con estreñimiento. Otra causa puede ser la diverticulitis, o sea, la presencia de pequeñas bolsas en las paredes del colon.  
4. Parte inferior izquierda del abdomen
 
La mayoría de los problemas intestinales suelen provocar dolores en la parte baja del abdomen. Las mujeres también experimentan cólicos menstruales en esta área, pero en ambos lados. 
5. Parte inferior central del abdomen
 
Los dolores o molestias debajo del ombligo pueden ser el resultado de una infección en las vías urinarias o de una enfermedad inflamatoria intestinal. En el caso de las mujeres, suele deberse a una enfermedad relacionada con los órganos reproductivos (¡asegúrate de someterte a revisiones ginecológicas con regularidad!).
6. Parte inferior derecha del abdomen
 
El dolor justo en uno de los lados inferiores del abdomen también pueden deberse a un músculo contraído o a un entrenamiento físico excesivo. Pero si aparece con frecuencia, entonces debes consultarlo con tu médico. Y si el dolor se vuelve muy intenso en la parte inferior derecha, definitivamente tienes que revisar los otros síntomas para confirmar que se trata de una apendicitis y acudir de inmediato al médico.
7. Parte superior izquierda del abdomen
 
Si el dolor se encuentra en la parte superior izquierda de la barriga, lo más probable es que se trate del estómago. Otra posibilidad es una úlcera o un problema con el pancreas. Si el dolor es intenso y empeora con rapidez, podrías tener cálculos biliares atrapados en el conducto biliar. Acude a tu doctor si los síntomas no ceden al poco tiempo. 
8. Parte superior central del abdomen
 
El dolor justo en la parte superior central del abdomen suele tener relación con el reflujo gástrico, con cualquier otra alteración del estómago o con la parte final del esófago. De nuevo, dependiendo del tipo de dolor, también podría tratarse también de una úlcera o de cálculos biliares. 
9. Parte superior derecha del abdomen
 
El dolor en la parte superior derecha de la barriga puede revelar la presencia de una úlcera en el intestino delgado (úlcera péptica). Con frecuencia, la causa se debe al exceso de secreción de jugos gástricos.  
Si un dolor de barriga dura más de unos cuantos días, es altamente recomendable consultar a un médico. Si no obtienes una respuesta satisfactoria, sigue insistiendo hasta recibir un diagnóstico claro y preciso. A veces, puede llevar algo de tiempo descubrir cuál es el problema en realidad, ya que los dolores pueden deberse a más de una causa (especialmente si están relacionados con la alimentación o el estrés, quizás los dos factores más complicados).
¡Pero al menos ahora tienes algunas claves para no perderte en el camino!