El sindicato de futbolistas advierte: "no vayas a jugar a este país europeo"


Esta liga es la gran sala de espera del fútbol europeo. Allí, el 70% de los futbolistas cobran con retraso un sueldo medio de 958 euros al mes.




Para muchos jugadores que destacan en países donde el nivel de sus ligas es bajísimo, el fútbol del este de Europa es una gran oportunidad para darse a conocer en el Viejo Continente. O eso creen.


Centenares de futbolistas de África, Asia y América llegan a Serbia esperando una oportunidad que les catapulte hacia las grandes ligas, pero la mayoría ignoran las condiciones precarias que van a encontrar o los problemas que tienen ciertos equipos con los retrasosa la hora de pagar sus sueldos. " Cuando dices que vas a jugar en el país de Branislav Ivanovic o de Nemanja Matic, piensan automáticamente que están tomando una buena decisión", asegura el periodista Mihajlo Todic en unas declaraciones para AFP.
 Precariedad
Desde la guerra de los Balcanes en los 90 , la situación del fútbol en la antigua Yugoslavia ha ido cuesta abajo y sin frenos.

Los clubes nunca fueron privatizados oficialmente y en muchos casos no se conocen sus verdaderos propietarios, que pasan del tema mientras sus entidades se ahogan entre deudas. Tanto Partizán de Belgrado como Estrella Roja tienen sus vitrinas llenas de trofeos, pero no son más que un recuerdo de glorias, especialmente las europeas, que quedan ya muy atrás.


Los estadios están medio vacíos y los que asisten buscan el conflicto mediante los grupos ultras. La situación ha llegado a un punto tan insostenible que el sindicato mundial de futbolistas profesionales, el FIFPro, pidió a los jugadores no aceptar ofertas de clubes serbios.
Alrededor de un 68% de los futbolistas que juegan en Serbia reciben sus salarios con retraso y un 65% gana menos de 1.000 euros al mes, con un sueldo medio de 958 euros, según un estudio del sindicato.
 
Doce de los dieciséis clubes de primera división solo cuentan con licencias temporales y cuatro tienen prohibido fichar por sus deudas con entrenadores y jugadores.
La Federación Serbia de Fútbol no se pronuncia al respecto. Quien calla otorga. "Los extranjeros están aquí como en una sala de espera", afirma con mucho atino Todic.
Aucho Khalid es un buen ejemplo de ello. Es ugandés, tiene 23 años y siguió los consejos del seleccionador de su país, Milutin Sredojevic, un técnico serbio especialista en pequeños equipos nacionales de África y Asia. Después de un paso infructuoso por el Aberdeen escocés, Aucho fichó por el Estrella Roja confiando en que le surgieran oportunidades, pero le acabaron cediendo al OFK Belgrado de segunda división.
Otro caso similar es el de su compañero del japonés Takuto Yasuoka, de 20 años, que dejó su Hyogo natal hace dos años para jugar en Montenegro, donde pasó por dos clubes antes de llegar a Serbia.

Ambos sueñan con jugar en un grande de Europa pero se conforman con cobrar mal y tarde en la segunda división serbia.