Una matanza de ciervos: la macabra solución de un ecologista para revivir los bosques


Según un investigador de la Universidad de Nottingham, la única solución para preservar las aves autóctonas y los pequeños mamíferos que viven en las superficies boscosas pasaría por una reducción drástica de la población de estos mamíferos.




Un sacrificio de ciervos a gran escala. Esta es la “peculiar” propuesta que ha sugerido Markus Eichhorn, investigador de la Universidad de Nottingham y experto en ecología, después de la publicación de un estudio que incide en el dramático efecto que tienen las poblaciones salvajes de ciervos en los bosques británicos.
matar ciervos
Según la investigación publicada en el Journal of Applied Ecology ,  que analiza más de 40 zonas boscosas en Weald y Welsh Marches, las áreas con una alta población de ciervos contaban con un 68% menos de follaje de sotobosque que bosques con niveles relativamente bajos.

Esta falta de vegetación en el suelo provoca un efecto adverso en el número de aves, los pequeños mamíferos y los insectos que habitan en los bosques.
“Está claro, a partir de nuestra investigación, que si queremos reforzar la población de aves tenemos que tomar medidas para restaurar las estructuras boscosas que lo requieran”, explicaba Eichhorn segúnrecoge The Independent. “Eso requerirá que, en muchas áreas, se necesite una reducción drástica de los ciervos”, mantiene el investigador.
 
Según recoge el comunicado emitido por la universidad, “las poblaciones de ciervos están en niveles extraordinariamente altos debido a una combinación de factores que incluyen la ausencia de grandes depredadores, la disminución de la caza y la siembra de cultivos en otoño que producen forraje para los animales”.
Para Eichhorn está claro: ¿qué mejor manera de reducir esta población que con un sacrificio masivo de ciervos?
A pesar de la propuesta, el investigador no quiere que su plan sea entendido como un sacrificio. “Ya comemos carne de venado en Gran Bretaña, pero una gran parte de esta viene de las granjas”, explica el ecologista. “Si los ciervos salvajes capturados aparecieran en nuestros menús o en las carnicerías locales, la gente se animaría a comer carne de venado con tanta facilidad como lo hacen con la ternera o el cordero y además ayudaría a la conservación de nuestras áreas boscosas”, explica.
“Está claro a partir de nuestra investigación que si queremos reforzar la población de aves tenemos que tomar medidas para restaurar las estructuras boscosas que lo requieran”

Esta explicación no ha convencido a las organizaciones ecologistas, que mantienen que es poco ético matar mamíferos salvajes para preservar las aves silvestres.
En este sentido se pronuncia Isobel Hutchinson, directora de la organización de derechos animales Animal Aid, que condenó en declaraciones a The Independent la sugerencia del investigador. “Son los seres humanos los que han provocado que las poblaciones de ciervos aumenten. Y estos majestuosos animales no deben ser obligados a pagar con sus vidas por nuestros errores”, mantiene.
En la actualidad, solo dos de las seis especies de ciervos que pueblan los bosques británicos son nativas. Las otras cuatro fueron introducidas en diferentes épocas en el Reino Unido por el hombre.
“El ser humano ha destruido a los depredadores naturales de los ciervos. Una actitud más amable y tolerante con los animales salvajes está pendiente desde hace mucho tiempo. Todos estamos demasiado preparados para matar a aquellos que son impopulares e inconvenientes”, explica la ecologista.
Por su parte, el investigador que ha propuesto la medida se defiende argumentando que “cualquier cosa que tiene un beneficio para una especie es probable que sea a costa de otras”.
Y nosotros nos preguntamos: ¿en serio no hay otra alternativa que implique no sacrificar a animales inocentes?