Leo Grand, de mendigo a programador




Un vagabundo que vivía en la calle y sobrevivía por la caridad de la gente, aprendió programación y ahora pone a la venta una interesante aplicación.





Leo Grand era un limosnero que deambulaba por las calles sin mayor propósito que sobrevivir, no tenía casa ni patrimonio y su vida no tenía mayor sentido. Así fue hasta que se cruzó por su camino el programador Patrick McConlogue que le ofreció, como si se tratara del Morpheus de Matrix, dos opciones a elegir: una generosa limosna de 100 dólares o 16 clases individuales para aprender a programar.



Grand decidió, en un arranque de sabiduría, tomar las clases de programación. McConlogue le prestó una Chromebook y tres libros de programación para que pudiera estudiar, además cumplió su promesa y durante 16 días destinó una hora de su tiempo en darle lecciones de programación por las mañanas.



Tan sólo unos cuantos meses después de esto, el ex vagabundo presento una nueva aplicación que ya puede ser adquirida por el público en general. La app se llama Trees for Cars, y consiste en un servicio de carpooling; es decir, sirve para juntar a personas que vivan cerca y deseen compartir su vehículo para transportarse a sus trabajos. La parte original de la aplicación es que calcula cuánto CO2 ahorraron los usuarios.


Al parecer, como afirmaba Pablo Covarrubias hace una semana, todo mundo puede programar. Trees for Cars cuesta un dólar y está disponible para celulares iOS y Android.


Esto es una gran lección de vida, este hombre nos enseño que lo primordial es creer en uno mismo, no importa que seas un hombre sin hogar, en el momento que se te presente una oportunidad tienes que tomarla y aprovecharla, SIEMPRE confiando en ti, pues tienes las capacidades para llegar hasta donde tú mismo te lo propongas, te dejamos un vídeo para que reflexiones sobre este tema y lo COMPARTAS con todos tus AMIGOS y FAMILIARES, hagamos una cadena de buenas acciones ayudando a los demás a levantar su autoestima.