México ocupa el primer lugar de Embarazos en adolescentes


No existe una fórmula mágica que disminuya la incidencia de embarazo en la adolescencia...




Pero es posible hacerle frente mediante adecuada comunicación familiar, métodos anticonceptivos, información veraz sobre sexualidad y un cambio de actitud que permitan mayor equidad entre hombres y mujeres.

Embarazo en adolescentes, muchos de ellos  no planeados y deseados, abre un parámetro  de crisis, ya que son los jóvenes quienes muestran más inestabilidad económica  ya que se encuentran en la etapa estudiantil y por ende dependen de los padres.



El embarazo durante la adolescencia es un tema de gran interés en todos los sectores de la sociedad, además de que motiva la realización de estudios, debates y campañas informativas encaminadas a prevenir sus efectos adversos. Todo ello es más que justificado si tomamos en cuenta que cerca de la quinta parte de la población mexicana tiene entre 13 y 19 años de edad, es decir, existen millones de jóvenes en territorio nacional que atraviesan la etapa en que dan inicio su vida sexual activa, pero donde su personalidad todavía está en formación.

Las consecuencias que se derivan de un embarazo de este tipo son muy numerosas y, opina la Dra. María del Carmen Laurel Morillón, coordinadora del Centro de Atención Integral para Adolescentes InterMedik y del Módulo de Atención Integral al Adolescente en el Centro de Salud Dr. Ángel Brioso Vasconcelos de la Secretaría de Salud, en la Ciudad de México, “a pesar de que durante un tiempo se le dio más importancia a factores biológicos o médicos, es decir, a las complicaciones que se presentan, como mayor incidencia de abortos espontáneos o partos prematuros, ahora se habla abiertamente de que también hay muchas complicaciones sociales y psicológicas”.



Al respecto, menciona que casi siempre hay una fuerte presión sobre las jóvenes, quienes se ven orilladas a abandonar sus estudios, sufren agresiones por parte de su familia y del entorno, tienen menos oportunidades de conseguir un empleo (cuando lo obtienen es mal remunerado) y ven interrumpido su proyecto de vida, sin olvidar que deben educar a su hijo en medio de un ambiente desfavorable.

Esta aseveración es compartida por, Alexis Sorel Flores Sixtos, psicólogo del Colectivo Existencia Libre e integrante de la Red Democracia y Sexualidad, quien agrega: “Todavía vivimos en una sociedad donde la carga en este tipo de situaciones recae en la mujer. Si analizas cuántos hombres se comprometen con su pareja, te das cuenta de que la mayoría salen huyendo, incluso antes de saber si hay embarazo o no. Tampoco es raro descubrir que la misma familia es la que le aconseja al varón para que se haga el desentendido”.

Ambos especialistas coinciden en que el tema es muy complejo y requiere de un esfuerzo colectivo en el que se proporcione información adecuada sobre sexualidad a la población en general, sin olvidar que se debe luchar por la creación de relaciones más equitativas entre géneros.